RECUPERE LAS CANTIDADES ENTREGADAS A CUENTA AL PROMOTOR

 

 

Después de muchas batallas judiciales entabladas por decenas de abogados especialistas en derecho inmobiliario, bancario y procesal, el Supremo se pronunció en fecha 21 de diciembre de 2015, en relación a la posibilidad de recuperar las cantidades entregadas por los compradores de viviendas, a promotoras y constructoras que con la crisis económica presentaron concurso de acreedores y se liquidaron.

 

“La sentencia del Tribunal Supremo de fecha 21 de diciembre de 2015 ha venido a dar esperanza a la posibilidad de recuperar estas cantidades entregadas por los compradores, pues viene a establecer la responsabilidad de las entidades bancarias, receptoras de los pagos a cuenta efectuados por los compradores de viviendas, cuando dichas entidades no hubieran exigido el promotor la apertura de una cuenta especial para ello, y la contratación del aval o seguro por las cantidades ingresadas en sus cuentas.

 

Se basa la sentencia referida toda su argumentación en la normativa recogida por la Ley 57/1968 de 27 de julio, sobre percibo de cantidades anticipadas en la construcción y venta de viviendas (hoy derogada por la Ley 20/2015, de 14 de julio, de ordenación, supervisión y solvencia de las entidades aseguradoras y reaseguradoras).

 

El Alto Tribunal viene a resolver que la “responsabilidad” que el art. 1-2ª de la Ley 57/1968 impone a las entidades de crédito desmiente su carácter de terceros ajenos a la relación entre comprador y vendedor. Antes bien, supone la imposición legal de un especial deber de vigilancia sobre el promotor.

 

Concluye el Tribunal Supremo por tanto que procede fijar como doctrina jurisprudencial la siguiente: “En las compraventas de viviendas regidas por la Ley 57/1968 las entidades de crédito que admitan ingresos de los compradores en una cuenta del promotor sin exigir la apertura de una cuenta especial y la correspondiente garantía responderán frente a los compradores por el total de las cantidades anticipadas por los compradores e ingresadas en la cuenta o cuentas que el promotor tenga abiertas en dicha entidad.”

 

En la práctica de aquéllos días en los que todo el mundo compraba pisos y las promotoras recibían cantidades a cuenta de pisos sin comenzar, no era habitual que los pequeños y medianos promotores y constructores abriesen una cuenta especial de promotor con el objetivo de garantizar dichas aportaciones. Los bancos tampoco lo exigían. Por tanto, ahora esta negligencia abre la puerta a reclamar estas cantidades en los juzgados. Sin duda una gran noticia.

 

CONTRATOS INMOBILIARIOS

 

La negociación de contratos inmobiliarios no siempre pasa por las manos de un abogado.

 

Esta labor suele estar a cargo de gestores inmobiliarios -desde el punto de vista del vendedor o arrendador-. Pero en operaciones de gran calibre, para constructores o promotores, sí es o debe ser lo habitual. En el lado del comprador o inquilino, esto no suele suceder.

 

Los particulares suelen revisar ellos mismos sus contrataciones inmobiliarias. No obstante, la abogacía ha de estar ahí si surgen inconvenientes que también se consideren de gravedad. Hablamos de la reclamación sobre vicios constructivos, o de los desahucios. En estos casos, entre otros, la figura del abogado puede ser crucial para un buen resultado del proceso.


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